LA PASIÓN DE LA LUZ: SANTÍSIMO CRISTO DEL PERDÓN DE ALBERTO MARÍN

@JoseMariaCamara

Crecer siempre a la sombra de un genio es, cuanto menos, difícil. Evitar las influencias y evitar ser un mero copista debe ser objetivo primordial de aquellos que, con gran suerte, comparten muchos momentos de trabajo junto a alguien que, por el gran público, está considerado genio o MAESTRO. Hernández Navarro lo es, y junto a él crecen y aprenden una serie de jóvenes que están llamados a ser los herederos del Maestro y de una tradición escultórica que en Murcia se sostiene desde que el dieciocho alumbrara al genio incontestable de Salzillo.

Alberto Marín es, quizás, el discípulo que, junto Yuste Navarro en su momento, mejores perspectivas de futuro tiene. Hoy os muestro su primer crucificado, un reto en el que el escultor totanero evidencia que hay algo en él que nos invita a pensar en que puede ser heredero del gran José Antonio Hernández Navarro.

El Santísimo Cristo del Perdón tiene por destino una devoción particular de Archena, y, quizás, en el futuro forme junto a un calvario que desarrollará el mismo escultor que nos ocupa.

Enfrentarse a un crucificado siempre se ha dicho que, quizás, es uno de los momentos más difíciles en la trayectoria de un escultor. El cuidado estudio anatómico, los sentimientos que inspire e incluso la policromía hacen de este tipo de representaciones unas de las más importantes a la hora de determinar la valía de un escultor. Alberto Marín se enfrenta a su primer crucificado cuando apenas ha superado la veintena de edad. Forjado en el taller de Hernández Navarro nos muestra trazas del mismo en la limpieza con la que nos representa a esta imagen cristífera, una limpieza de sangre y hematomas que siempre han sido muy del gusto de su maestro, puesto que, tal y como dice Hernández Navarro: » mucha policromía oculta una mala anatomía y poca policromía muestra una grandeza anatómica» ; palabras, como vemos, que bien podrían hablarnos de esta obra que hoy os presento.

El Santísimo Cristo del Perdón también nos recuerda, sobre todo en los perfiles, a alguna obra cristífera del inolvidable Salzillo del que nuestro protagonista es gran estudioso, como no podía ser de otra manera desarrollando su labor en la Región de Murcia. Pero por encima de todo estamos ante un crucificado en el que el autor deja algunas trazas de un estilo personal que poco a poco debe ir fraguándose hacía una identidad propia.

Para finalizar, vuelvo a insistir en la necesidad de poner nuestro foco en la trayectoria de Alberto; una trayectoria que ya nos dejó el pasado año un magnífico trabajo sobre David y Goliat. Trabajo que pueden conocer en el siguiente enlace: https://camarasalmeron.com/2020/01/12/david-y-goliat/

Agradecer al escultor la disponibilidad ofrecida para realizar este reportaje.

Les dejo con la obra.

Enlace a Flickr—)https://flic.kr/s/aHsmgVjKpw

Recuerde que todo el material de este blog esta sometido a una licencia Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International. Por lo que el material no puede ser vendido ni modificado sin el consentimiento expreso del autor. La realización de lo anteriormente dicho puede conllevar el pago de una cantidad determinada por el propietario intelectual de estas imágenes.

José María Cámara Salmerón

Cofrade y Soñador

17/5/13

Deja un comentario