@JoseMariaCamara
Hace un año. Tarde invernal. Albacete cerca. Hellín, más murciana que castellana. Un grupo escultórico de Coullat Valera y el trasatlántico de Tres Caídas detrás. ¿Una fantasía? No. Una realidad. El culpable, La Real Cofradía del Prendimiento de Hellín.
Con motivo del 75 aniversario fundacional del Prendimiento de Hellín, esta querida ciudad manchega volvió a ver por sus calles, después de muchos años, una procesión extraordinaria. ¡Y qué cosa tan extraordinaria! Al interés manifiesto de ver en la calle el potentísimo grupo escultórico de Federico Coullat Valera, se sumó la sorpresa mayúscula de ver desfilar por las calle de Hellín, tras un grupo escultórico, a la consagradísima y admirada Banda de Cornetas y Tambores de las Tres Caídas de Triana. Un motivo sin el que, sin lugar a dudas, ni el 20% de público se hubiera acercado hasta las calles de esta cercana ciudad manchega. Sin lugar a dudas, una inteligente decisión de marketing cofrade pues, traer a Tres Caídas, aseguraba una gran cantidad de impactos en redes sociales, visita de personas de otras regiones y, por supuesto, difusión.






