@JoseMariaCamara
Mañana de ramos. Mañana bella. Cristo entre nosotros y la ilusión de una nueva Semana Santa en la mirada de los niños. Palmas y olivos. ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! El Paseo a sus pies y Cieza cual Jerusalén.
Cuando la Tierra todavía estaba sumida en la oscuridad, la Junta de Hermandades Pasionarias y el Ayuntamiento de Cieza se dieron la mano para realizar unos programas temáticos sobre la Semana Santa. En uno de esos programas, el invitado era D. Rafael Salmerón Pinar, pregonero de la Semana Santa de Cieza 2025. Durante su alocución, dejó registrada una frase con la que me quedé y que, perfectamente, podría ser la síntesis perfecta de lo que es el Domingo de Ramos en Cieza. La frase decía algo así como: » Hasta que la Burrica no llega a la Esquina del Convento, la Primavera no llega a Cieza». ¡Qué manera tan poética de hablarnos de ese altar efímero que es el trono, jalonado de flores por doquier gracias al trabajo de Arteflor, sobre el que se eleva el grupo escultórico del Maestro Carrillo y el momento exacto en el que repican las campanas del Convento y la Burrica entra triunfante al Paseo desde San Sebastián. De las calles sombrías a la luz radiante del corazón ciezano! Pura poesía.






