@JoseMariaCamara
Es indudable que la Dolorosa de Salzillo ha sido el espejo en el que numerosos escultores se han fijado a lo largo de su vida o parte de ella. Autores como Romero Zafra, Castillo Lastrucci, Eslava, Duarte, González Moreno, Sánchez Lozano o, actualmente, los Hermanos Cava, han utilizado en alguna de sus obras el simulacro de Mater Dolorosa según Salzillo como modelo en el que inspirarse. Esta influencia de la Dolorosa que atesora la Cofradía de Jesús de Murcia se ha extendido, como vemos, a lo largo de los siglos y a lo largo y ancho de España. En efecto, el Padre Cué, en su obra cumbre: ‘’ Como llora Sevilla…’’ ubica junto a las Angustias de Valladolid, Granada o Zamora, a la Dolorosa de Jesús, lo que, sin lugar a la duda, nos evidencia la importancia que la imagen que se custodia en el templo privativo de Jesús tiene a lo largo y ancho de España. Esta influencia, como no podía ser de otra forma, se hace presente en nuestra localidad a través de la celebrada reproducción de Dolorosa que González Moreno realizó para la Familia Marín-Blázquez. Así, en esta época de postguerra, Carrillo Marco tampoco escapó al influjo de la Dolorosa de Dolorosas, realizando alguna que otra Dolorosa para distintos puntos de la geografía regional y nacional, destacando los simulacros para Barinas, Albatana o Ulea, aunque esta última bajo la advocación de Soledad.



