CIEZA, HOY: La señora del banco. Un alegato a la tercera edad.

@JoseMariaCamara

A veces miro tu foto y todavía no lo creo. No soy consciente de que te has ido. Te siento junto a mí, te  veo en mis anhelos y mis esperanzas pero, sin embargo, sé que no estás. El otro día recordé que, pese a tu ausencia, tus enseñanzas siguen cada día latiendo en mi interior. El otro día, en el banco, entendí, y recordé, que la tercera edad es un bien preciado. Hay que cuidar a las ancianas y los ancianos. Escúchalos, son como tú. 

Es innegable que la COVID 19 se lo ha llevado todo por delante. Los minutos de telediario los ha copado el bicho chino. No hay día en que la actualidad no te hable de vacunas, Europa, Ayuso – ahora menos, por fin- muertes y descontrol tras el fin del estado de alarma. Todo es igual, nada se altera; y así desde marzo de 2020. Muchos meses hablando de lo mismo ¿no creen? Yo creo que sí. Entiendo la problemática, asoladora y constante, de sufrir una pandemia que ha arrasado con todo lo que se ha encontrado frente a ella. Eso no es nada, decíamos. El tiempo nos ha restado razón para dársela a la OMS y a ese hombre de barba que poco a poco vira a color nieve y gafas como dos cajas de melocotones. La COVID lo ha acaparado todo, pero, sin embargo, todavía hay algunas voces que nos recuerdan que nuestra sociedad también sufre de otros males, endémicos diría yo. Iñigo Errejón, en el templo de la democracia, el Congreso de los Diputados, señalaba y pedía atención para el problema de las enfermedades mentales y hoy yo, por supuesto, con muchos menos seguidores y mucha menos repercusión, quiero poner el foco en los que siempre están y que tú, generalmente, obvias cuando llegas a ciertas etapas de la vida. Los ancianos son los grandes olvidados de la sociedad del presente. Puedes contarme todas las historias que quieras pero, lo que es cierto, es que no todos reciben la atención que merecen, no todos son escuchados, ayudados y entendidos como deberían.

Los que me seguís en redes sociales ya conocéis la historia pero, los que no, espero que aguantes unos minutos antes de ponerte a hacer otras cosas. Hace unos días fui al banco, una mujer mayor, con sordera y ceguera parcial, esperaba su turno, mientras lo hacía varias personas nos acercamos a ella para ayudarla a resolver algunas cuestiones, solo quería que le cotejaran unos datos para poder recibir su, seguro, mísera paga. Tras ayudarla, la mujer nos contó toda su vida, lo que le costaba el arreglo de las gafas, porque llevaba el pelo húmedo como si hubiera siendo engullida por una tormenta, sus años de limpiadora en una casa de señoritos, las cajas que levantó etc… Dicho esto, esa mujer representa a tantas y tantas personas mayores que necesitan ser escuchadas. Ellas y ellos también han sufrido la COVID, si, pero también sufren, día tras día, la indiferencia de las generaciones venideras que se olvidan de este sector de la población como si ya no sirvieran para absolutamente nada. Lo siento, es un craso error el de obviar a la tercera edad. Son libros llenos de cultura, vivencias, experiencias y emocionantes relatos de cómo, en tiempos de transición, consiguieron sacar adelante a sus familias. Mi abuela siempre me contaba como su madre se despidió de ella segundos antes de morir; eran tiempos de postguerra, el hambre abundaba y la carestía una losa que salvar. Como mi abuela, muchas otras personas de esa generación lucharon por construir la sociedad del presente. Por cada lágrima de sudor de su frente merecen ser atendidas, escuchadas, respetadas y ayudadas. Generalmente demandan poco, solo compañía y ser escuchadas. No piden mucho, la verdad. Seguro que tú, lector y lectora, estas ahora mismo pensando en algún anciano que te pilla de cerca. Échale un cable, su sonrisa te lo pagará.

Mi abuela nunca estuvo sola, yo estuve a su lado hasta el momento exacto de introducirla en su nicho. Ahí llegó su descanso eterno y la satisfacción perpetua de que estuvo cuidada, atendida y acompañada. ¿Tus abuelitos también lo están? 

José María Cámara Salmerón

Cofrade y Soñador

17/5/13

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