El sábado día 21 de septiembre la Murcia Cofrade volvió a reencontrarse con una fantástica Dolorosa que, hasta el momento, había estado totalmente olvidada. Una Dolorosa, la de San Lorenzo, que volvió a ver la luz del día gracias a la iniciativa de un grupo de jóvenes cofrades.
A las siete de la tarde las campanas de la céntrica Parroquia de San Lorenzo repicaban a gloria. Después de muchos siglos volvía a salir a la calle su Dolorosa. Una bella talla del genio barroco; Francisco Salzillo. Como bien decía antes, gracias a la iniciativa de un grupo de jóvenes cofrades, las calles del centro de Murcia pudieron volver a ver esta magnífica talla. Acompañados por la Banda Municipal de Molina de Segura, nos dejaron estampas para el recuerdo, como lo fue el paso por la céntrica Plaza de Santo Domingo, el paso ante la Iglesia de la Merced o la bajada por Trapería, momento en el que hizo acto de presencia la lluvia, lo que obligó a proteger a la imagen con un plástico. Pese a ese episodio quedó entre los organizadores un gran sabor de boca por la aceptación del público murciano, que abarrotó todo el recorrido de la imagen, así como por el gran trabajo realizado a lo largo de estos meses, y que se vio correspondido con esta primera salida procesional.





