INCIENSO Y PASIÓN: Tarde de reencuentro con la Virgen guapa.

@JoseMariaCamara

Veinticinco años que Lorca coronó a la Virgen Guapa; Veinticinco años de la coronación de la segunda imagen de la Amargura que se coronaba canónicamente en España, tras, como no podía ser de otra forma, la Amargura de San Juan de la Palma, la de Sevilla. Veinticinco años que tuvieron ayer su momento álgido cuando a las ocho de la tarde la Amargura cruzaba el dintel de su capilla para poner rumbo a la Plaza de España donde, blancos, lorquinos y visitantes, esperaban la llegada de la Reina de los Claveles para conmemorar con una solemne eucaristía los veinticinco años coronada canónicamente.

Como decía anteriormente, la salida a las ocho de la tarde desbordó la emoción de los blancos que se acercaron hasta la Calle Santo Domingo. Vítores, aplausos y mucha emoción contenida al volver a ver a la Virgen de la Amargura en la calle. Lo cierto y verdad es que, según iba acercándose el momento de la salida, en el ambiente se notaba que iba a ser una tarde para el recuerdo. En los alrededores, familias enteras haciéndose fotos para recordar el día, en la puerta, los penachos de plumas del traje de gala de la agrupación musical de la Virgen y a lo largo del recorrido numerosos carteles con proclamas a la Virgen. Y, en efecto, cuando la Amargura llegó interpretando ‘’El Tres’’, himno del Paso Blanco, la calle estalló en júbilo y anunció a los cuatro vientos que en unos minutos la Reina de la Carrera iba a estar en la calle, como así fue unos minutos después. La Amargura en la calle fue un desborde de pasión blanca. Niños peleándose con sus padres porque no podían ver a la Virgen desde donde se ubicaban, ancianas en carrito buscando su hueco para poder ver a la Virgen, jóvenes con pañuelos blancos al cuello, petaladas desde los balcones y algún que otro viva lanzado desde lo más profundo de los corazones blancos.

Leer más »

LA PASIÓN DE LA LUZ: DOLOROSA DE CARRILLO

@JoseMariaCamara

Es indudable que la Dolorosa de Salzillo ha sido el espejo en el que numerosos escultores se han fijado a lo largo de su vida o parte de ella. Autores como Romero Zafra, Castillo Lastrucci, Eslava, Duarte, González Moreno, Sánchez Lozano o, actualmente,  los Hermanos Cava, han utilizado en alguna de sus obras el simulacro de Mater Dolorosa según Salzillo como modelo en el que inspirarse. Esta influencia de la Dolorosa que atesora la Cofradía de Jesús de Murcia se ha extendido, como vemos, a lo largo de los siglos y a lo largo y ancho de España. En efecto, el Padre Cué, en su obra cumbre: ‘’ Como llora Sevilla…’’ ubica junto a las Angustias de Valladolid, Granada o  Zamora, a la Dolorosa de Jesús, lo que, sin lugar a la duda,  nos evidencia la importancia que la imagen que se custodia en el templo privativo de Jesús tiene a lo largo y ancho de España. Esta influencia, como no podía ser de otra forma, se hace presente en nuestra localidad a través de la celebrada reproducción de Dolorosa que González Moreno realizó para la Familia Marín-Blázquez. Así, en esta época de postguerra, Carrillo Marco tampoco escapó al influjo de la Dolorosa de Dolorosas, realizando alguna que otra Dolorosa para distintos puntos de la geografía regional y nacional, destacando los simulacros para Barinas, Albatana o Ulea, aunque esta última bajo la advocación de Soledad.

Leer más »

PASIÓN EN CIEZA: La Virgen del Buen Suceso Coronada regresa a Cieza

@JoseMariaCamara

‘’Con la Virgen comienza de nuevo el ciclo’’ ¡Cuánta verdad hay en estas palabras! ¡Cuánto de transcendental se adivina la llegada de la Virgen al pueblo otro mes de septiembre más! No son palabras mías las que ustedes leen nada más comenzar este artículo. Son las palabras de un ciezano que, por primera vez, ha aupado a su hijo para que, hombro con hombro, ocupara el mismo lugar que su padre ocupó mientras la salud le permitió estar, cada 8 de septiembre, en la llegada al pueblo de la Virgen del Buen Suceso Coronada, la Patrona de Cieza. Hoy, su nieto, cogió su relevo y el cielo pintó   con una sonrisa del azul del Perdón.

Tarde de ausencias de grandes cofrades que, tras la Resurrección, fueron al encuentro de Dios, pero también tarde de encuentros primerizos en las varas. Hoy los niños fueron los protagonistas, indirectos, de esta nueva bajada de la Patrona de Cieza. Cogidos de la mano de su abuelo, como los nietos del sacristán, subidos a los hombros de los papas,  con el traje huertano por piel, aupado por el amigo de su padre y abrazado a la vara, donde se forjan los cofrades de corazón, los que sueñan con el toque de la campana y marcan el paso, inconscientemente, mientras caminan, cualquier día del calendario, por las calles de Cieza.

Volvimos con Ella otro ocho de septiembre más. La pólvora anunció desde El Maripinar que otro ocho la Virgen volvía a su pueblo, el que abandonó, presurosa, un lejano, y a la vez tan cercano, 19 de septiembre de 2021. Con la Virgen del Buen Suceso Coronada, como me indicaba ayer el presidente de una cofradía, comienza de nuevo una nueva vida. Una vida en la que los más jóvenes y los más ancianos miran con la misma pureza a la Patrona de Cieza. Unos son llevados vestidos de huertanos o con el polo blanco de la Virgen, hasta los pies de la Patrona de Cieza, la que, mil y una veces, habían visto antes en su Ermita pero que, por la dichosa pandemia, nunca antes habían visto bajar la tarde del ocho de septiembre cuando Cieza, con su patrona, celebra la Natividad de la Santísima Virgen María y otros, los más ancianos, acuden de nuevo postrados en la silla, en la enfermedad o en su soledad. Es la grandeza de la Patrona que, sin distinción de edad, penetra el corazón de todo el que hasta Ella se acerca en esta septembrina tarde de reencuentro.

Leer más »

PASIÓN EN CIEZA: GUAPO, TE QUIERO

@JoseMariaCamara

No nos hace falta mirarte para saber cómo es cada centímetro de tu piel. No nos hace falta hablarte para que nos escuches, como tampoco hace falta pedirte nada, porque siempre nos lo das todo. En ese manantial de pétalos que caían desde los balcones de la carrera quedamos prendados los ciezanos cada vez que vuelves al puerto en el que el ciezano siempre quiere atracar y, después de dos años, volvimos a celebrar, como solo los ciezanos sabemos, a paso lento y cantando tu himno, tu regreso a nuestra casa, la casa de los ciezanos, tu ermita.

Hoy no era la fecha del regreso. Hoy debía haber sido una tarde normal, pero las calles de Cieza nos contaban otra historia. Nos contaban una historia de devoción, pétalos, sentimiento, miradas bañadas en el agua de la devoción, preguntas inocentes y marchas procesionales. Hoy el Santo Cristo del Consuelo volvía a su ermita, no era 3 de mayo, pero: ¡qué más dará! Si el Cristo del Consuelo iba a estar en la calle, cuando las campanas repicaban a gloria pasadas las seis y media de la tarde. Tarde de reencuentros, de sabor añejo, de miradas a los balcones, de plegarias en silencio, de redoble lento y marcha procesional que suena a abril pasado, tarde de Camino Madrid y tarde de explicar tantas y tantas cosas a quienes nunca conocieron como Cieza devuelve, en loor de multitudes, su faro luminoso a su cumbre airosa.

La tarde de hoy se vistió  de lo que siempre se entendió en Cieza que era el 3 de mayo: pétalos por doquier en Buitragos, El Evangelista para doblar a Cid, la música del Maestro León en el Camino Madrid y la Cruz de su hermandad en Mesones. No hay mucho más que contar, porque, seguro, querido lector, que usted  conoce mejor que yo lo que esta tarde se ha vivido en el recorrido procesional.

Leer más »

PASIÓN EN CIEZA: LA SEMANA SANTA DEL PUEBLO

@JoseMariaCamara

La última vez que los ciezanos vivieron una Semana Santa en las calles, Alfonso, Julia, Francisco, Mateo, Jaime, Elena, Arturo o Mario apenas tenían unos años de edad, otros ni siquiera estaban en este mundo. Sin embargo, todos hemos mirado como ellos lo han hecho a la Semana Santa que se ha ido, desde la pureza y la sorpresa. Ante nosotros se ha desplegado una Semana Santa arrebatadora, incontrolable y pasional como pocas se recuerdan. Alfonso, Julia, Francisco, Mateo, Jaime, Elena, Arturo o Mario apenas son esos niños que en esta Semana Santa nos han enseñado a mirar, sentir, disfrutar y ver todo como si fuéramos niños en la Noche de Reyes, pero, con la diferencia de que nosotros ya sabíamos que iba a ocurrir a cada momento, sin embargo, y pese a lo previsible de la situación, el pueblo de Cieza, siempre él,  hizo de las calles su casa, de los reencuentros sus momentos más esperados y de las procesiones un sueño del que nunca despertar.  Eso sí, como estaba estipulado, la larga espera acabó a las diez de la noche del Viernes de Dolores en el reloj del Convento de San Joaquín y San Pascual y en los acordes de ‘’La Dolorosa de Cieza’’ del inconfundible, García Alcazar. Ahí, los 1000 días de espera se desvanecieron y solo quedaron como una historia más que contar. La Semana Santa 2022 estaba, por fin, en las calles de Cieza.

Semana de reencuentros, de realidad, de pasos dormidos en el compás de la marcha procesional, el abrigo de la vara, el olor a flor y el bullicio del recorrido procesional. Semana Santa del pueblo que con su presencia evidenció que en Cieza la Semana Santa es punto y aparte, que, pese a la ausencia, había generaciones enteras deseosas de encontrarse con ella frente a frente en San Sebastián, Paseo o Cánovas del Castillo. Semana Santa esta que se nos ha ido cargada de novedades, momentos para no olvidar y derribamiento de muros que, pese al siglo en el que nos encontramos, todavía estaban sin romper, pero, tras dos años de espera, nada ha conseguido frenar la ilusión de quienes, en el silencio del otoño, soñaron con volver a vivir una nueva Pasión en Cieza, mejorada, real y en las calles.

El Viernes de Dolores llegó evidenciado que, por fin, estábamos de vuelta. El cornetín del Moya volvió a sonar y la Semana Santa se abrió de par en par en la Calle del Hoyo. ‘’Otro año más’’ se escuchaba de esquina en esquina, los abrazos, los reencuentros y las vueltas a Cieza por su Semana Santa nos certificaban que era el momento de volver a las calles. El cortejo de la Dolorosa ya nos avisó de lo que se nos venía encima, y es que esta Semana Santa ha sido la de los cortejos extensísimos, la numerosísima presencia de gente en la calle, pero también la de la excesiva duración de las procesiones, producidas en algunos momentos por cortes entre hermandades o parones que llegaron a desesperar a los espectadores. Este es un punto a analizar en la calma de los 348 días que nos esperan. Nos encanta la Semana Santa, pero también nos gusta la fluidez en los cortejos y esperar lo justo para enmudecer ante una u otra imagen.

Leer más »

SOLO TE PEDÍ QUE VOLVIERAS

@JoseMariaCamara

Solo te pedí una cosa aquel aciago mes de abril del año que ni quiero recordar. Solo te pedí que volvieras, yo, a cambio, te prometí que te esperaría lo que hiciera falta. Todo daba igual, solo quería volver a sentirte en el calor de la gente, en la dulzura de la torta de pan dormido y en la soledad del recorrido. Solo quería que volvieras. No te pedí más, y, como siempre, me has devuelto el ciento uno por uno de lo que yo te he dado a ti, que es nada en comparación con otra gente. Apenas quedan unas horas, pero, ahora sí, sé que vuelves cogida de la mano de la Dolorosa; en la mirada de Josefa, en los alhelíes de Lola, en la ilusión de Lola y Ana, en la túnica del pequeño Mario, que todavía no tiene claro si es del Nazareno, como su papá, o de los Hijos de María, o en los cubos cuajados de flores de María José, Carmen, Enrique o Marí Carmen; la cuestión es que… por fin… VUELVES.

No te lo voy a negar: te he echado mucho de menos. Te necesito a mi lado. Me has enseñado tus espinas, pero, ¿sabes qué?, en esas espinas aprendí que lo que de ti me gusta es tu interior, la amistad de tres locos que hacemos de las noches caminos por recorrer cuajados de ilusiones, esperanzas y amistad, la pureza de quien te ha soñado cada día de su vida y ahora se encuentra desbordado ante tu regreso. Aprendí que tus espinas solo son ruido, que me alejan de tu verdadera esencia, que no es otra que mirar, frente a frente, a quien en la Semana Santa se refugia, a quien se agarra como si no hubiera un mañana a una simple estampa o a quien, tras la muerte de su hijo, se atornilla a la mano confidente y pisa, por primera vez, la Casa donde los sueños se hacen realidad, la Casa de los Santos.

Leer más »