DIARIO DE VERANO (I): FRACASADO.

@JoseMariaCamara

Diario de Verano (I)

Fracasado

Miro la cuenta bancaria, y me siento fracasado. Miro el 1 de septiembre en el calendario, y me siento fracasado. Pienso en el futuro, y me siento fracasado. La gente me pregunta y me da vergüenza responderles, me siento fracasado.

Creo que a estas alturas se han dado cuenta de que me siento fracasado, bueno, tremendamente fracasado. Desde que iba en el vientre de mi madre siempre luché por un fin, a corto, o largo plazo. Ahora me he caído, y quizás, es la vez que más me está costando levantarme y seguir caminando. Sé que unas oposiciones son, al fin y al cabo, un examen, pero en ese examen, en esas cuatro horas estaba mi futuro, estaban mis sueños y estaban mis perspectivas de futuro. Ahora todo se ha esfumado. No hay perspectivas, no hay futuro, no hay presente.

La gente me pregunta por la calle que tal ha salido el examen. Me angustia responderles, agradezco su interés en mí, me ha sorprendido gratamente ver como algunas personas se han preocupado por mí, pero realmente  sus preguntas y sus discursos me duelen, no por el fondo, sino por cómo me siento. Me siento fracasado. Se me ha juntado todo, el miedo a que será de mí, la necesidad de verme implicado en algo a partir del 1 de septiembre y la necesidad de resarcirme. Ahora sé que nada depende de mí, que si algo llega será fruto de un llamémoslo Dios o llamémoslo suerte.

Jugué varias cartas a lo largo del año, en casi todas he errado. Nada me ha salido bien, no hay ningún motivo por el que echar la mirada atrás y sonreír. Quizás ahora solo vea un futuro gris. Solo me sienta fracasado, pero también sé que hay que hacer autocrítica, sé que mañana volveré a despertar, o eso espero, pero también sé que se han ido de un plumazo todos los sueños que tenía, todas las ilusiones y esperanzas, y cualquier mínimo plan de futuro, propio de mis 27 años.

No sé el tiempo que tardaré en superar este fracaso, por que duele no poder seguir adelante con los sueños. Duele no saber qué será de ti, si te llamarán o si seguirás durmiendo sin más objetivo que eso, dormir.

De momento me siento eso, fracasado. Es mi culpa, lo sé, por eso me hiere más el fracaso, por que hice oídos sordos, me equivoqué y no aposté al 100% por lo que verdaderamente debía. Ahora nadie se acuerda de uno, todo se quedó en algo anecdótico. Todo al final se suma y me hunde en el fracaso.

José María Cámara Salmerón

Cofrade y Soñador

17/5/13

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