@JoseMariaCamara
Son las ocho y veintinueve de la tarde de un viernes cualquiera del mes de abril. A un kilómetro de la Iglesia de Santa Clara las túnicas ya caminan presurosas al encuentro de sus hermanos, sus amigos, sus padres, sus abuelos y su devoción, San Pedro. Cieza vuelve a resurgir, vuelve a ser el tesoro que cada año añoramos encontrar y, por supuesto, Cieza camina despierta para encontrarse con un nuevo paso en la calle.
El recordado y querido Bartolomé Marcos dejó para la historia una frase que, si eres cofrade y de Cieza, nunca vas a olvidar desde el momento en el que alguien te la pronunció por primera vez: ‘’ Del pueblo, desde el pueblo, para el pueblo y con el pueblo, porque la Semana Santa es suya’’. Esta frase es el perfecto resumen de todo cuanto acontece cuando una cofradía, henchida de orgullo y nazarenía, se pone en las calles. Todos a ella y todos para uno, como decían los mosqueteros. Y lo cierto y verdad es que todos los ciezanos inundaron en la noche de ayer el recorrido procesional para ver como San Pedro volvía a salir a nuestras calles para preguntarnos, uno a uno, si estamos puestos y preparados para que vuelva a abrirnos las puertas de esa bendita gloria que cada primavera llega a Cieza para, como señalaba Carlos Herrera hace tan solo unas semanas, llenarnos de dolor y alegría.





