@JoseMariaCamara
Fue en junio de 2020. Hacía apenas un mes que habíamos salido del confinamiento más estricto que esta pandemia nos ha traído. Una mañana me apunté con mi padre a las rutas del Arroz de Calasparra, no había ido en mi vida a los arrozales, por lo que iba con mi cámara como si no hubiera un mañana. Todo era fotografiable. Llevaba una camiseta de Snoopy (en verano me gusta ser más socarrón) la cuestión es que el presidente de la D.O me tiró a las cámaras de 7RM, tradición ya cada vez que voy a las rutas del Arroz de Calasparra, y me invitó al I Encuentro Gastronomía y Origen que organizaba la D.O de Calasparra. La cuestión es que llegó el día y yo, rodeado de cocineros de alto nivel, prensa y especializada y presidentes de las otras D.O iba pegando el oído a todo lo que decían, para aprender alguna que otra cosa y subirla al blog. La cuestión es que en la visita al Bayo la gente comentaba: ‘’ solo falta la mujer paseando entre los arrozales para que sea cualquier arrozal asiático. De los de película’’ Rápidamente esa frase se quedó grabada en mi mente y comencé a darle vueltas a cómo podría trasladar esa fase a la fotografía. Ahí se quedó. Ese verano fui varias veces al Bayo a hacer un seguimiento del proceso del arroz y empaparme de sus agricultores, tierras, caminos etc.…

