@JoseMariaCamara
El año 2001 vio como una nueva procesión venia a engrandecer la Semana Santa de Cieza. La Cofradía de Santa María Magdalena apostaba por la realización de un Vía Crucis penitencial en la noche del Lunes Santo. Un día que, hasta entonces, estaba huérfano de cortejos procesionales, salvando las distancias con el traslado que hacían los Hijos de María de su titular.
Desde Sevilla, concretamente desde el taller de Luis Álvarez Duarte, llegaba la talla del Cristo de la Sangre, un primoroso crucificado que durante todo el año se puede visitar en la Basílica de la Asunción.

