@JoseMariaCamara
Sin lugar a dudas, en la Historia del Arte de España hay un simulacro de María Magdalena que permanece siempre ligado al imaginario colectivo de la sociedad española: la Magdalena Penitente que en 1664 realizara Pedro de Mena para la Casa Profesa de los Jesuitas de Madrid. Siendo esta, sin lugar a dudas, la representación perfecta de María Magdalena. Tomándola como punto de partida nos detenemos en un momento crucial en la vida de María de Magdala, como también se le conoce. María Magdalena a los pies de Cristo tras su descendimiento del árbol de la vida. Un momento que Hernández Navarro recrea en este nuevo simulacro para la Hermandad del Desenclavamiento y Tambores Penitentes de Hellín (Albacete). La nueva obra de Hernández Navarro nos la sitúa a los pies de Cristo, un Cristo, el de los Tamborileros, que ha sido bajado de la Cruz Redentora para procesionar, por primera vez, en la noche del Viernes Santo Hellinero.
Hace tan solo unas horas, José Antonio Hernández Navarro presentaba en el templo de los Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores de Hellín (Albacete) su última obra con destino a esta Semana Santa manchega que, en 1997, recibe el magnífico grupo de la Coronación de Espinas, transcendental obra dentro de la prolífica trayectoria del escultor de Los Ramos; 12 años después de su primera imagen para la Semana Santa Hellinera, Hernández Navarro realiza un crucificado para la Hermandad del Cristo del Desenclavamiento y Tambores Penitentes, un crucificado que, desde hoy, cobra verdadero sentido en la Semana Santa de Hellín, puesto que la aparición en escena de la imagen de María Magdalena hace posible su incorporación a los cortejos pasionarios que transcurren en Hellín desde Viernes de Dolores hasta Domingo de Resurrección.





