@JoseMariaCamara
Hace apenas un año veía la luz mi segunda exposición individual, esta vez amparada por la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Hellín. Una mirada muy personal y diferente a, quizás, uno de los grandes iconos devocionales de esta ciudad más murciana que manchega, pese a que la delimitación regional diga que es manchega.
El pasado 17 de enero de 2025 en el Museo de la Semana Santa de Hellín se desplegaba una muestra de casi cincuenta fotos en las que el espectador descubría, y reconocía, una mirada muy muy distinta de la imagen a la que tantas veces le ha rezado; a la que tantas veces ha cantado su motete en el Calvario y a la que tantísimas veces ha rezado en la Asunción. Una exposición, »DOLORES DE NUESTRA MADRE» con la que se celebraban 85 años de la magnífica talla que Coullat Valera realizó en 1940 para, de alguna manera, intentar cerrar las heridas que se abrieron con la desaparición para siempre de la Dolorosa de Salzillo, la que hizo para Hellín y que, tristemente, pereció bajo el influjo iconoclasta de un bando republicano que arrasó todo cuanto tuvo que ver con los nacionales y su círculo, donde estaba claramente inserta la Iglesia y los obispos españoles.


Pese a que »DOLORES DE NUESTRA MADRE» vio la luz en enero de 2025. El proyecto se inició dos años atrás, concretamente un 7 de enero cuando, Pilar Rodríguez, presidenta por aquel entonces de la cofradía – ¡Cuánto te debo, Pilar!- me mandó un MD en Instagram y me propuso hacerle un reportaje de estudio a la Dolorosa de Hellín. ¡Tremendo honor! Por qué, para los que no lo sepan, esta imagen es, quizás, una de mis grandes devociones, gracias a la labor de difusión que Paquito, de la Dolorosa, mi buen amigo hellinero, hizo conmigo. Es más, mis Semanas Santas acaban ante Ella cuando va de regreso a la Asunción tras cerrar el cortejo de la Procesión del Resucitado de Hellín. Como decía, si bien el proyecto se inició en 2023, no fue hasta 2024 cuando se activó la maquinaria, siendo, en un recién llegado 2025, cuando unimos nuestros caminos para homenajear 85 años de esta señera devoción en la ciudad del Callejón del Beso.
La muestra, que se instaló en el Museo de la Semana Santa de Hellín (MUSS), permitió a los visitantes conocer, no solo el patrimonio inmueble de la imagen, sino también descubrir a la Dolorosa como nunca antes la habían visto, con mantilla y desprovista de sus mantos y coronas, descubriéndose ante los ojos de los hellineros una mujer bellísima, llena de expresión y arrebato levantino. Las fotografías de la exposición mostraban a los visitantes diversas fotos de la Dolorosa ataviada con mantilla negra y mantilla blanca, algo que, a la vez que sorprendió, gustó mucho y llamó la atención por lo diferente. Junto a las fotografías de la Dolorosa se mostraron también algunas imágenes de sus »nenes» los ángeles que cada Semana Santa salen junto a Ella en sus diversas salidas procesionales.
Una exposición con la que pretendí devolver, por muy poco que fuera, todo el cariño que recibo de la gente de Hellín cada vez que ahí pongo un pie.
Por último, quisiera agradecer profundamente el trato, cariño y respeto por mi trabajo a Pilar Rodríguez y a la que fue su junta directiva de la Dolorosa. ¡Me hicisteis profundamente feliz con esta exposición y el anterior encargo!
Os dejo con algunas fotografías del reportaje de estudio que en febrero de 2023 se le hizo a la Dolorosa de Hellín para hacer realidad »DOLORES DE NUESTRA MADRE».
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Jose María Cámara Salmerón
Cofrade y Soñador
17/5/13