EL IMPARCIAL: TENERTE SIN TENERTE. SOÑARTE MIENTRA CASI TE TENGO.

@JoseMariaCamara

¿Sabes?, te he visto, te he sentido y casi, casi, te he podido tocar. Sin embargo, solo me has dejado mirarte a los ojos, recordarte y decirte que te echo mucho de menos y que daría la vida, si así me lo pides, por un segundo a tu lado.

Te he visto en esa padre que ante la Dolorosa le decía a su hijo: ‘’mira, hijo, aquí sale papa, cuando seas mayor tu también vas a salir aquí’’; te he visto en ese rincón de la capilla en la mirada perdida de la mujer que, absorta de todo, solo quiere encontrar a Cristo en la profundidad de su Agonía. Nada ni nadie entre ella y Cristo, solo la luz de las velas. ¡Ay cuantos momentos de esos habremos vivido bajo las andas, en la soledad del capuz o siendo un procesonista de las aceras! ¿Cuántos? Te decía, perdona que te hable de mi, que te he visto, te he visto en esa anciana que, pese al paso de los años, a la cercanía del crepúsculo de su vida, no ha querido, otro año más, acudir a escuchar tus últimos minutos en este mundo, previos a la gloria eterna de tu Resurrección. Te he visto también en la lágrima desbordada de tus Dormis, los que, como otro Viernes Santo cualquiera, acudieron a tu Sepulcro a llorarte y contarte sus penas, sus recuerdos y sus estigmas. Señor, no estás solo, ellos te llevan en su corazón cada noche de su vida pero yo, sin embargo, prefiero llevarte a ti. Prefiero recordarte en la mirada de los niños haciendo cola para entrar a la Casa de los Santos, en las miradas de esperanza en que, si tú lo quieres, vuelvas a embaucarnos y, una y otra vez, dejarnos sin sentio, ese que solamente tú eres capaz de quitarnos en un solo instante.

Te he visto, mi amor, te he visto, pero has huido de mi sin dejar que te sienta como a mi me gusta, en el vaivén acompasado de los tronos, en el solo eterno de Semana Santa Ciezana, en el bullicio de la Cochera de los Santos, en el Silencio en la noche de las noches, en el reflejo de Cristo en las Claras, en el café con Dios o en el cielo en el que cada Jueves Santo conviertes el palio de los Hijos de María.

Prometo no olvidarte un segundo de mi vida. Prometo esperarte, pero, por favor, no te hagas más de rogar. Tu ausencia nos duele, nos quema y nos resquebraja a cada latido. Por favor, vuelve pronto, yo te aseguro ser fiel a ti. Te aseguro que te soñare cuando las hojas venzan, cuando los fríos luchen por apagar nuestros recuerdos y cuando tu lejanía me exaspere. Te prometo que te buscaré en la soledad de las capillas, en la lectura solitaria, en la conversación tostada con el sol murciano bañando el Muro, en la oscuridad de la noche y en la belleza del Casco Antiguo. Prometo que te buscare, pero, por favor, no me hagas más sufrir tu ausencia. No puedo soportar el no verte vestida de diecinueve sueños, cuarenta y cinco imágenes y treinta y dos mil corazones que sueñan con volverte a ver, como yo; y es que, sin quererlo, Cieza entera es cofrade, Cieza entera te sueña en el paso inexorable e imparable de los días a la vera de la Atalaya y el Castillo y en el ajetreo de Paseo o Plaza de España.

Te prometo que volveré a caminar por el Casco Antiguo para buscarte de esquina en esquina, te prometo que te prepararé, te entregaré mis horas, mis mejores esperanzas y mis más locas ideas, pero, de verdad, es que te quiero, te necesito y te añoro.

Por favor, no me falles, recuerda que tenemos una cita a la que no puedes fallar, no te lo permitiré otro año más.

Te espero el 8 de abril de 2022 donde tú sabes, en la Esquina del Convento, a la hora de siempre, las diez de la noche. No me faltes, necesito llenar mis alforjas de recuerdos, abrazos, conversaciones, besos y lágrimas. Te necesito, no me faltes más, por favor te lo pido.

A Cieza por su Semana Santa

José María Cámara Salmerón

Cofrade y Soñador

17/5/13

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