Diario de Verano (III)

Diario de Verano (III)

Naturaleza

@JoseMariaCamara

*Todo lo escrito en este post tuvo lugar durante este verano. La realidad ha cambiado. El presente es distinto. Ténganlo en cuenta a la hora de leerlo.

Hoy he vuelto a oler a la naturaleza. Hoy he vuelto a cogerla de la mano y susurrarle al oído lo bonita que es. Hoy he vuelto a sentirme pequeño en medio de la naturaleza. He vuelto a ver como la naturaleza teje sus sociedades, sus conjuntos y sus organismos para ser autosuficientes y vivir en esta gran comunidad llamada mundo.

Hoy he vuelto al Campo de San Juan. Otro verano más. Otro día más he cogido el coche y he tirado hacía el interior de la Región de Murcia. Apenas una hora me separaba de mi ventana a la naturaleza. Hoy he ido acompañado por mi novia, otros veranos he ido con amigos, o solo, pero nunca con ella. Ella es de la gran ciudad, poco habituada al silencio, a la calma, al aire limpio y a los animalitos del Señor, como los llama ella. Ella ha venido a que le hiciera fotos entre el espliego y la lavanda. Ella sabe que todos los veranos suelo venir, fotografiar y perderme del mundo caótico que nos rodea. Ella hoy ha querido acompañarme.

Mi cámara de nuevo ha venido conmigo. Ciertamente no tenía como objetivo realizar una gran cantidad de fotos. Todavía tengo del año pasado sin procesar. Algo normal en mí, por otro lado. La realidad es que la lleve por ella y por lo que pudiera suceder. Últimamente veo una foto hasta mientras duermo. Es difícil de explicar.

Recorrimos juntos las parcelas que ya me sé de memoria de ir todos los años. Ella y su gorrito de paja, comprado en Roma, se empeñaban en hacerme fotos mientras que yo disparaba con la cámara. No me gustan las fotos sino las hago yo. No se posar, no se moverme ante la cámara. No me considero fotogénico. Así que NO quiero fotos sino soy yo el que hace clic a la cámara.

El sol cae suavemente, poco a poco se fusiona con el dorado de la cebada y el trigo. Poco a poco la luz cae perpendicularmente. Leer más »