@JoseMariaCamara
El dedo que te señala y te veta.
IMPORTANTE: No le busquen las tres patas al gato, no la hay. Y si tienes algo de mi que te molesta, llámame. Lo solucionaremos. Seguro.
Hace unos días me di de bruces contra un video de YouTube cuyo título era: Así fue el ‘enganchón’ entre Tebas y Juanma Castaño en El Partidazo de Cope. Tebas le decía a Juanma Castaño frases del tipo: ‘’ Como preguntes algo que no está dentro del manual pues no volverás a salir’’.
Ese vídeo me hizo detenerme dos segundos, y pensé: ¡Joder la vida es así! ¡QUE BASURA! Y la triste realidad es que vivimos en una libertad de expresión de papelina. Vivimos en una sociedad donde todo está establecido. Tienes que hablar de esto en un determinado momento, y si te sales del tiesto el dedo te señala y pum. Estas acabado. Ya no eres guay, ya eres el bicho raro que va contracorriente y ya no vales para la causa. Eres un repudiado. Lo que digo no es ninguna barbaridad. Hoy la sociedad vive por y para agradar, te levantas pensando cómo llegar al trabajo y que decirle a la gente, buscas que hacer de comer para que tu pareja/familia te digan lo bien que lo has hecho, sales con los amigos y te pones guap@ para que no te digan cualquier tontería y tengas que evitar mandarlos a la mismísima mierda. Y ya no digamos si estas metido en alguna entidad, asociación o partido político. Ahí sí que eres un bicho raro si no vas con lo que piensa el resto.
La libertad de expresión solo está recogida en la Carta Magna, porque la gente es una comodona y en lugar de decirte: ¿oye por qué has escrito esto? Cuéntame tu pensamiento y vamos a ver como lo resolvemos. No. Directamente te vetan, te joden y te hunden en la miseria. Y si te llaman, que hay personas que lo hacen, te dan su explicación acerca de la razón por la que tu tweet o comentario no les ha sentado bien, pero luego su actitud hacía ti se vuelve oscura, tenebrosa. No sabes cómo mirar, no sabes que decir, porque sabes que no perdonan, que no pasan página, que te han señalado y que, difícilmente, volverán a mirarte con los ojos de alguien que pretende construir, no destruir.Leer más »