@JoseMariaCamara
Las campanas de la Basílica casi marcaban la una del mediodía. Una señora mayor, a la cual no tengo el placer de conocer, se acercaba a mí y me comentaba: tengo unas palabras que mi tía me decía cada noche antes de dormir. Decían así: ‘’Nuestro Padre Jesús, Rey de la Gloria. En estando contigo todo me sobra’’. En esas trece palabras reside el perfecto resumen de lo que hoy ha sido la tercera edición de la Procesión de Cristo Rey de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Hacer hermandad y caridad llevando al Nazareno a las casas de quienes más lo necesitan. Arropar al enfermo y mostrarle el rostro de Cristo. Fin primigenio de las cofradías y hermandades. Única razón de su razón de ser. El Nazareno nos lo recuerda cada penúltimo domingo de noviembre.

