@JoseMariaCamara
(Crónica del Traslado de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza. Cuaresma 2024).
Pese a la repetición del rito, siempre hay algo que lo hace diferente al de años anteriores, siempre hay algún hecho diferencial que hace que guardemos en nuestros recuerdos esos momentos para el resto de nuestros días. 330 días después de que la Virgen del Amor Hermoso cerrara la Semana Santa de Cieza 2023, los Hijos de María volvieron a abrir la cancela que conduce a las procesiones de este nuevo ciclo pasionario que está por llegar. Como me escribió ayer Mari Cruz Villa: ‘’Hoy empieza todo’’.
Las hermandades deben ser lugares de confraternización, reencuentro, cariño y devoción filial hacia una sagrada imagen. Todo lo que se salga de eso, no es hacer hermandad. De esto mismo, de hacer hermandad, aun cuando todo se torna oscuridad, bien sabe el nuevo hermano de honor de la Real Cofradía de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza, D. José Joaquín Alba Gómez, un hombre que bien podría personificar aquella célebre frase promocional que nació en los 90, ‘’A Cieza por su Semana Santa’’. Él, presidente cuando nadie confiaba y cuando nadie tenía el valor de mirar a su Madre a los ojos, fue la persona que ayer recibió, quizás, una de las más altas distinciones de esta cofradía que ya vislumbra en el horizonte su 50 aniversario. Siempre con Cieza en la mirada y su corazón anclado en el Jueves Santo. Ese Jueves Santo al que siempre volver y al que amarrar cada segundo de tu vida. Su nombramiento tuvo lugar tras la entronización de la imagen titular de la cofradía que, mecida al compás de ‘’La Esperanza de María’’ (atisbo que será la marcha revelación de la Semana Santa de Cieza 2024), fue colocada en su altar de plata para dar inicio a un nuevo ciclo de procesiones. Un ciclo donde se aúna lo antiguo y lo nuevo, los mayores, los jóvenes y las nuevas vidas, como la de Martina. Apenas tiene dos meses de vida y ya luce la túnica del verde de la Esperanza y el blanco de la pureza de María.





