@JoseMariaCamara
Esta ocasión os hablo del Dogma de la Inmaculada Concepción en Cieza. Un dogma presente en las calles del casco antiguo, en al menos, tres lugares. Espero que os guste.
El Callejón de la Inmaculada
En el año 1854 el Papa Pio IX proclama el Dogma de la Purísima Concepción , un dogma que Sevilla se encargó de defender y que gracias, en parte, a la labor franciscana se extendió por el orbe cristiano. Cieza, no fue menos.
Calle Cartas, Calle Larga y a mitad , casi desapercibido cobra vida un callejón donde el joven escultor ciezano plasmó , lo que años después sería más que evidente, una maestría con la gubia fuera de toda duda y unos dotes creativos indudables. Yuste Navarro recuperó para Cieza el misterio de las Antífonas de la O, y junto con la gubia , siempre recordada, del maestro Carrillo sumó la tercera imagen mariana en apenas dos calles. Dolores, O y Ánimas, tres advocaciones en el corazón del Casco Antiguo de Cieza. Las tres muy vinculadas con la Inmaculada Concepción.
En la calma del viejo casco antiguo , el entorno anima a detenerse y pensar en tiempos donde el centro no era allende del Convento de San Joaquín, sino el centro era el corazón de la Basílica de la Asunción .Casas señoriales, hombres vestidos con largas capas, caballos galopando suavemente, hombres de negocios entraban en la villa y por la Calle Cadenas de esta se despedían, las clarisas frente a los mesones daban forma a una devoción ,que junto con el Convento de San Joaquín ,inculcaron a los ciezanos casi desde su fundación allá por el S.XVII.
El Monasterio de la Inmaculada Concepción , conocido popularmente por las Claras, es el más claro ejemplo de la importancia que el Dogma de la Inmaculada tuvo entre los ciezanos, sino piensen cuantas personas de su vida tienen por nombre el de Inmaculada, seguro que alguna amiga tienen.

