@JoseMariaCamara
La memoria de un pueblo
Cuando se nos abran las puertas de la libertad, con restricciones, habrán pasado casi dos meses desde que nos confinaron en nuestras casas por cuestiones humanitarias. Todos sabemos lo que hemos vivido, y estamos viviendo. Todos somos conscientes de que para sobrevivir hay que acatar una serie de reglas que, por mucho que nos duelan, son de obligado cumplimiento.
Últimamente leo con mucha asiduidad en redes sociales una frase, la verdad bastante inquietante, a mi parecer. La frase dice así: ‘’Éramos felices y no lo sabíamos’’ ¿Quién no lo sabia? ¿Quién no era constancia de la felicidad del presente y de lo que se estaba viviendo? ¿ Que festero, o cofrade no sabia que era feliz al lado de un trono o camino del Puente de Hierro en el ocaso del mes de abril? ¿ Están seguros que ellos eran felices y no lo sabían? Permítanme que dude, mucho, de esa afirmación tan manida estos días en las redes sociales.
El cofrade y el festero si sabían que eran felices. Si sabían que en sus fiestas están mil y un motivo para reír, disfrutar y emocionarse. Ellos si saben que la felicidad era tomarte algo cerca de las personas que conforman tu Kábila, Mesnada o cofradía. Ellos si sabían que eran felices cuando juntos, a la luz de la luna, hacían de las palabras y los momentos recuerdos para la historia de sus vidas. Nadie podrá decir que esas personas que viven todo el año para una fecha eran felices y no lo sabían; es más, si alguno era feliz, y no lo sabia, estoy seguro de que, ahora, ha adquirido ese conocimiento de que eran felices junto a sus festeros y amigos. Eso era la felicidad para ellos, pero, pese al contexto que nos asola, también debemos ser conscientes de que en nuestras casas y calles también se ha sido feliz y se ha disfrutado ¿saben porque? Porque el ciezano tiene memoria y sabe recordar.Leer más »

