@JoseMariaCamara
La jornada del quince de noviembre pasará a la historia como la fecha en la que las devociones más populares de la Región de Murcia peregrinaron hasta la Santa Iglesia Catedral de Murcia. El Santísimo Cristo del Consuelo de Cieza, La Virgen de las Angustias de Yecla, La Virgen de la Esperanza de Calasparra o el Amarrado de Jumilla, entre otros. Todos estas imágenes llenaron Murcia de cofradías, flores, marchas procesionales y un ambiente cofrade inigualable, evidenciando que la religiosidad popular genera ingresos, turismo y beneficios evidentes para el conjunto de la sociedad.
Sin lugar a dudas, la cita más esperada era la procesión de la tarde, pero la mañana de aquella jornada, sin lugar a dudas, fue inolvidable para todos aquellos que estuvimos presentes. Desde primeras horas de la mañana, los templos de San Antolín, San Miguel, El Carmen o San Juan Baustista eran un hervidero de gente que esperaba ansiosa la hora marcada para la salida de las imágenes en dirección a la Catedral.


